Acerca de nosotros


Lanzar esta bitácora ha sido como un milagro cadencioso. Intenté iniciarlo desde que llegué a Barcelona, hace ya dos años y medio, pero las circunstancias siempre se convirtieron en buenas excusas. Quería una bitácora propia en la cual poder dedicarme a una pasión — yo diría que casi vicio —a la cual acudía de forma intermitente: escribía cuando podía, y no cuando quería, que dicho en buen cristiano significa que solo lo hacía los sábados de tres a cuatro de la tarde. Y no a diario, como hace algunos años.

Había probado varias temáticas, desde la superación personal ( un asunto que sigo con disciplina marcial desde que, hace dos años, tuve una fuerte caída libre )  hasta el hecho de buscar novia, pero ninguna me había hecho alzar las cejas como sinónimo de entusiasmo. En ese ir y devenir de pruebas, no me había percatado que había obviado escribir sobre libros. Y que, si lo hacía, también tendría que leerlos: es decir, realizaría dos promesas que había dejado descuidadas por irme de juerga con el código binario.

Y fue así como decidí no darle más vueltas al asunto y escribir sobre literatura: me gustan los clásicos ( Vargas Llosa y García Márquez por sobre todas las cosas ), aunque quiero explorar las obras juveniles y las nuevas tendencias que,  si tanto murmullo provocan en las redes sociales, es porque las subyacen un nuevo talento generacional.

Independientemente de las obras, quiero encontrar una forma distinta de conocer la literatura. Vivimos en una era en la que la tecnología — por más disgustos que le pueda causar a Varguitas — es parte importante de la realidad cotidiana, y hasta el momento no he encontrado alguna página que provoque ese escozor primerizo que uno siente al coger un libro. Convertirme en informático me ha servido, en ese sentido, conocer las herramientas que espero me permitan brindar una mirada desde el otro lado al arte de leer, para que quienes ahora llegan con una tablet bajo el brazo sientan esa sensación luminaria que nosotros, los que estamos doblando la esquina, sentimos cuando leemos en papel.

¡ Bienvenido a Aventura Literaria !

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